Más allá de no molestarte en la siesta: los nuevos compromisos éticos de los operadores

Actualizado el Jul 22, 2021 | Noticias

El sector de las telecomunicaciones no tiene precisamente buena fama. Errores de facturación, ofertas prometidas que luego no se cumplen, hostigamiento telefónico… Para intentar mejorar esa fama los principales operadores han firmado un nuevo código ético, con compromisos que van más allá de no llamarnos en la hora de la siesta.

Menos insistencia y respeto a la lista Robinson

Sobre el nuevo código ético de los operadores lo que más ha transcendido es que ya no nos podrán llamar a la hora de la siesta. Concretamente, el compromiso veta las llamadas entre las 15h y 16h, aunque ese veto todavía está pendiente de implementarse, con plazo máximo del 1 de enero de 2022.

Además las llamadas comerciales también descansarán en fin de semana y festivos. Las medidas ya implementadas son la limitación horaria, pudiendo empezar las llamadas a las 9h y acabando a las 21h. Para 2022 el horario de inicio de las llamadas se retrasará hasta las 10h.

Los operadores tendrán que limitar el número de llamadas a un mismo usuario

Más allá de horarios, los operadores se comprometen, cada uno de ellos por su lado, a no realizar más de tres intentos de contacto al mes y además nos dejarán descansar de sus llamadas durante tres meses si manifestamos en una llamada que no nos interesan sus ofertas. También se comprometen a no llamar a los usuarios inscritos en la Lista Robinson.

Atajar los engaños y competencia desleal

La insistencia y los horarios de las llamadas siempre han sido el foco de los usuarios, pero hay otro problema importante con las llamadas comerciales: los engaños. Hablamos de distribuidores que llaman una primera vez haciéndose pasar por un operador anunciando una subida de precios para luego llamar con la oferta de otro operador, u otros que se inventan relaciones entre marcas de distintas empresas para conseguir altas.

Respecto a este tipo de problemas, los operadores que han firmado el nuevo código ético se comprometen a auditar a las empresas que emiten las llamadas comerciales para comprobar que no tiran de engaños ni fraudes para conseguir altas. En caso de ser víctima de uno de estos engaños, los operadores se comprometen a devolver al usuario a su anterior operador y tarifa sin penalizaciones de por medio.

Si somos víctimas de un engaño o mala práctica, podremos recuperar nuestra anterior tarifa sin penalizaciones

Por último, también habrá más información a mano de los usuarios sobre cómo consiguió nuestros datos la empresa que nos llama y el nombre de esta empresa. Además, los call center deberán identificarse mediante un número de teléfono al que podamos volver a llamar en caso de dudas, reclamaciones o cualquier otra consulta.

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Atar a los distribuidores piratas, fundamental

El nuevo código ético está lleno de buenas intenciones o más bien de medidas que se deberían haber tomado ya hace tiempo. Los operadores se habrían ahorrado miles de quejas y reclamaciones, además de mejorar su reputación, si todas estas acciones para poner coto a sus malas prácticas se hubiesen implementado hace tiempo. También habrá que ver cómo limitan el número de llamadas a un mismo usuario si sus datos de contacto pueden estar en poder de más de un distribuidor, que no comparten datos entre sí.

Pero más allá de los compromisos de los cinco principales operadores del país, el problema no está en sus plataformas de ventas, está en los distribuidores. Los operadores tienen acuerdos con un alto número de empresas a las que pagan a cambio de conseguirles altas, siempre bajo la presión de conseguir un número mínimo de altas para mantener esos acuerdos.

La imagen de los operadores depende de sus distribuidores, los que habitualmente recurren a artimañas

Por eso, es imprescindible que los operadores vigilen de cerca a todos sus distribuidores, que son los que habitualmente recurren a tácticas que rozan (si no llegan) al engaño o incluso lo ilegal.  Al final, la imagen de los operadores depende de ellos, porque para el usuario que recibe la llamada no existe el distribuidor, solo existe el operador.

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